Biografía
Emily De La Rosa es una voz joven y multifacética de la poesía venezolana, cuya esencia se forja en la intersección entre la escena y la palabra. Actriz y escritora, licenciada en Artes Escénicas por la Facultad Experimental de Arte de la Universidad del Zulia, ha llevado su sensibilidad a las tablas con el grupo Baralt Teatro Clásico, donde interpretó a un personaje en Macbeth bajo la dirección de Alfredo Peñuela. Su debut poético, No Apto Para Poetas, publicado por Sultana del Lago Editores, es un testimonio de una juventud que atrapa el romance y la tristeza con una madurez precoz, pues los poemas que lo conforman fueron escritos entre sus diecinueve y veintiún años. A sus veintitrés, Emily De La Rosa irrumpe en el festival como una promesa luminosa, una poeta que vive el arte con la intensidad de quien convierte cada latido en verso y cada verso en un acto de existencia.
Poemas
Sangre seca, sangre rota, sangre muerta,
sangre saliendo por donde nunca
ha entrado nadie.
Y es que no he terminado de encontrarme
cuando ya empiezo poco a poco
a perderme de nuevo,
por lo que nunca sé dónde estoy,
mucho menos con quién.
Los mejores años de mi vida se están perdiendo en los granos de arena y sal. Intento llegar a ellos con mis manos pero se escapan de entre mis dedos, y vuelan en el intenso viento.
Quisiera que la tristeza se fuera a su lado, pero no. Una vez la lancé al mar con la esperanza de que se fuera bien lejos de mí, pero esta regresó con las olas, acompañada de una fuerza huracanada que me impactó con toda su furia. Me atacó, se enredó en mí hasta volverse raíces que, cual si fuera tronco de árbol hueco, me envuelven y forman entonces parte de mí. Me tornan de colores opacos, luzco tal y como lucen esos viejos robles caídos, cubriendo el paso de alguna carretera. Tengo una sonrisa eterna grabada en el rostro de tanto fingirla.
Si abro mis piernas, sé dónde me besarías. Pero si abro mi corazón, dime... ¿en dónde?
Lecturas y presentaciones
9 sep
Lectura de Poesía
Lectura Poema Diverso LGBTIQ+
16:00 · 📍 Teatro Baralt de Maracaibo
→