El 12º Festival de Poesía de Maracaibo, organizado por el Movimiento Poético de Maracaibo y dirigido por Luis Perozo Cervantes, rendirá un homenaje especial al poeta y titiritero Carlos Aguirre Fulcado, una de las figuras más queridas y fundamentales de la cultura zuliana. El reconocimiento se llevará a cabo el próximo 8 de septiembre durante el Acto de Instalación del festival, que este año celebra su duodécima edición en la capital zuliana.
Carlos Aguirre Fulcado, nacido en Maracaibo el 2 de marzo de 1944, es licenciado en letras y egresado de artes escénicas por la Universidad del Zulia (LUZ). Su trayectoria artística lo ha consagrado como el verdadero padre del teatro de títeres zuliano, al fundar y dirigir desde 1975 el emblemático grupo Chímpete-Chámpata. Con más de veinticinco años de dedicación a este proyecto, el también conocido cariñosamente como Tío Carlos ha dado vida a personajes inolvidables como Leoncio, Don Cristóbal y el Niño Ernesto, estimulando la creatividad de innumerables generaciones en la región.
El homenaje al poeta no se limitará a la jornada inaugural. Durante el festival, que se extenderá a lo largo de varios días, Aguirre Fulcado será protagonista de dos presentaciones editoriales. El 11 de septiembre se presentará su libro «Esto escribí con un títere en la mano para niños, niñas y adolescentes», en el marco de la lectura central del certamen. Al día siguiente, el 12 de septiembre, será el turno de «Cartas de un titiritero para docentes», una obra que refleja su compromiso pedagógico y su vocación de sembrador de alegría a través de la palabra y el arte.
La obra de Aguirre Fulcado, que incluye libros y programas radiales como Radio Chiquita, ha sido reconocida con la Orden Rafael María Baralt, máxima distinción que otorga el estado Zulia. Su legado, sin embargo, trasciende los galardones y perdura en cada discípulo que, como él, lleva un niño escondido en el corazón. El festival, en su duodécima edición, celebra así a un artista integral cuya vida ha sido un puente entre la palabra y la infancia, y cuyo aporte a la cultura venezolana resulta invaluable para las nuevas generaciones de creadores y lectores.

